miércoles, 7 de enero de 2015
CAPITULO 2 CHARLA CON EL MENDIGO
Mientras el tren se perdía en el horizonte, a espaldas del joven, se oía el sonido de una vieja carreta, y el ladrido de unos perros; se trataba de Rodrigo, el mendigo, con ese remoquete se conocía en todo el pueblo. Este anciano decrépito junto a sus fieles amigos (los perros) se encargaban de buscar y repartir la leña a todo el vecindario. Una vez cerca de Enrique, le dijo: ey¡ sube a la carreta, tus padres están preocupados por ti, me han enviado a buscarte y debo darme prisa para recoger la leña.
El viejo se percató de el chico sollozaba sin parar, se apeó del viejo carruaje y se acercó, puso su mano en el hombro y le dijo con palabras de hombre sabio: "ya veo que te estas haciendo un hombre" déjame adivinar, se trata de una chica? Rodrigo sin dejar que este le respondiese lo cargo y llevo hasta la carreta y prosiguió su charla:" Enrique debes comprender que en la vida cuando se pierden las esperanzas, se debe uno resignar, pero aun eres muy joven para conocer el significado de esa palabra; mírame¡ estoy anciano y aun no logro resignarme a la perdida de mi familia, por ello me aferro y escondo mis frustraciones con esta botella de whisky, se ríe y dice vaya que si es un buen whisky...
En eso Enrique le dice: ni si quiera tuve el valor de decirle que me gustaba estar a su lado, fue cuando comprendí que ella debía saberlo. El viejo le pregunta: ella quien? el niño le responde:"la señorita keller"
Rodrigo se echa un trago largo y exclama: oye no estas muy chico para ella?. Creo que estas confundido muchacho, el muchacho le interrumpe y le dice: pues se que algo me pasa cuando estoy cerca de ella y es algo emocionante y maravilloso y ahora que no esta, me siento vacío; debo verla y comprobar si la amo de verdad. El anciano le exclama, debo confesarte que con la forma que hablas me dejas estupefacto y ese ímpetu que observo en tu mirada, me recuerda los días de mi juventud, mi viejo padre me decía que para saber de que esta echo uno, lo importante es probarse uno mismo antes de probárselo a otros. Enrique debes buscar en tu parte interior y encontrar si sacrificar eso que sientes es necesario o no. Tienes dos opciones buscar esa verdad o dejar escapar la oportunidad de saber y probar quien realmente eres.
El joven le pregunta: Me esta diciendo que debo ir por ella? el anciano le responde: por ella no; por tu verdad, y si ella es la clave para encontrarla, entonces piensa y medita y dale tiempo al tiempo y cuando tengas la edad suficiente para viajar, entonces deberás tomar la decisión de encontrarla, y no te tendrá que importar con quien habrá de estar. Hemos llegado a tu casa, bien debo ir al bosque a buscar la leña, en un par de horas estaré de vueltas para dejarle la leña... descansa un poco mi buen amiguito Enrique
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